Amnistía Internacional España

Ante la noticia de que al menos 38 personas han sido ejecutadas hoy en Irak por cargos de “terrorismo”, Lynn Maalouf, directora de Investigación de Amnistía Internacional para Oriente Medio, ha declarado:
“Al llevar a cabo una ejecución masiva más, la segunda en tres meses, las autoridades iraquíes han dado muestra una vez más de flagrante desprecio por la vida y la dignidad humana.
“Tras la declaración de victoria sobre el grupo armado autodenominado Estado Islámico que hizo el primer ministro Haider al Abadi el 10 de diciembre, resulta desalentador ver empañadas las celebraciones de esta semana por una nueva ejecución masiva. Las víctimas del Estado Islámico merecen justicia, no ejecuciones masivas llevadas a cabo tras juicios celebrados a apresuradamente y llenos de irregularidades.
“Las personas que realizan ataques mortales contra la población civil deben comparecer ante la justicia, pero llevar a cabo ejecuciones no es la respuesta. No existen datos creíbles que indiquen que la pena de muerte disuada de cometer delitos en mayor medida que una condena a prisión.
“No debe utilizarse la pena de muerte en ninguna circunstancia, especialmente en Irak, donde el gobierno tiene un vergonzoso historial de ejecuciones tras juicios manifiestamente injustos y, en muchos casos, tras el uso de tortura para obtener una ‘confesión’”.
Amnistía Internacional se opone a la pena de muerte en todos los casos sin excepción, con independencia del carácter o las circunstancias del delito, de las características y la culpabilidad o inocencia del acusado y del método utilizado por el Estado para llevar a cabo la ejecución. La pena de muerte es una violación del derecho a la vida y el exponente máximo de pena cruel, inhumana y degradante.