Amnistía Internacional España

El representante de China en el Consejo de Seguridad levanta la mano para vetar la propuesta de resolución contra Siria el pasado 4 de octubre. © UN Photo/Paulo Filgueiras

La decisión de la Liga Árabe de suspender a Siria debe servir al Consejo de Seguridad de acicate para actuar, ha dicho hoy Amnistía Internacional.

En una reunión de urgencia celebrada hoy en El Cairo, 18 de los 22 Estados miembros de la Liga Árabe votaron en favor de suspender a Siria como miembro de esta organización regional, con efectos desde el miércoles, si el gobierno Sirio sigue incumpliendo los términos del plan de paz de la Liga.

"Con esta decisión, la Liga Árabe indica claramente a Siria que debe poner fin a las graves violaciones de derechos humanos que siguen cometiéndose contra manifestantes en su mayoría pacíficos", ha dicho Philip Luther, director del Programa Regional para Oriente Medio y el Norte de África de Amnistía Internacional.

"Ahora que la Liga Árabe ha tomado medidas decisivas, es hora de que el Consejo de Seguridad de la ONU dé la cara y ofrezca una respuesta internacional eficaz a la crisis de derechos humanos siria".

"La cuestión es si los países que han estado bloqueando una actuación internacional eficaz sobre Siria -en particular Rusia y China- reconocerán lo aislados que se han quedado al apoyar un régimen como el de Siria, que Amnistía Internacional considera autor de crímenes contra la humanidad."

Amnistía Internacional ha pedido al Consejo de Seguridad de la ONU que remita la situación de Siria a la Corte Penal Internacional, imponga un embargo de armas y congele los bienes en el extranjero del presidente Bachar el Asad y sus socios.

El 5 de octubre, Rusia y China utilizaron su derecho a veto para bloquear la aprobación de una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que condenaba la represión de los manifestantes en Siria y dejaba abierta la posibilidad de sanciones.

Según los informes, más de un centenar de personas han perdido la vida desde que Siria anunció la semana pasada que respetaría el plan de paz que acordó con la Liga Árabe el 30 de octubre. Al parecer, la mayoría de los fallecidos eran manifestantes desarmados y transeúntes muertos por disparos de las fuerzas de seguridad y el ejército.